Perro feliz y saludable. Trucos para cuidar de tu mejor amigo

perro feliz

¿Quieres tener un perro feliz? Estás a unas líneas de descubrir los secretos para que esté bien contento y además, crezca sano y fuerte. 

Toma nota para cuidar a tu nuevo mejor amigo o darle más alegrías a tu compañero peludo de batallas desde hace tiempo. 👇👇👇

1. Aliméntalo bien

Si tu perro no come bien, no podrá correr con energía por el campo. Es por eso que debes alimentarlo como debe ser, con alimentos de alta calidad. Siempre adaptados a sus necesidades.

Evita el pienso y explora las posibilidades de una dieta cruda o BARF, tal vez te sorprendan los resultados en el bienestar de tu perro.

También puedes prepararle ricos platos que le encantarán y aplicar estos consejos de alimentación para perros útiles y prácticos.

Y, sobre todo, jamás dejes a un perro sin agua. Mantén su comida y agua siempre disponibles y en buen estado, para que pueda servirse.

2. Cómprale juguetes

¡No hay nada más emocionante para un perro que un nuevo juguete!

Si de verdad quieres tener un perro feliz, de vez en cuando sorpréndele con un nuevo juguete. La novedad es muy llamativa para los perros, y los estimula mucho.

Recuerda que un perro siempre preferirá los juegos interactivos a los objetos que se quedan quietos.

Procura comprarle juguetes que faciliten este tipo de juego más dinámico, como las cuerdas o los kongs.

Siempre le gustará más jugar contigo o con otro perro que jugar solo. Y si es al aire libre más… Busca lugares para pasear perros diferentes, originales, que os estimulen a ambos.

3. Límpialo cuando toca

Si quieres tener un perro sano y feliz, deberás tener un perro limpio. Independientemente del aspecto que tenga tu perro (que a ellos no les suele importar), mantenlo limpito por su salud y felicidad.

Un perro cepillado diariamente, sobre todo si tiene el pelo largo, es un perro que sufrirá menos problemas cutáneos y parasitarios. El aire pasará más entre los pelos de su manto y sentirá más frescor en verano.

El tema de la higiene es vital. No solamente es recomendable ducharlo una vez al mes, sino también cuidarle muy bien los oídos (donde suelen acumularse ácaros e infecciones que nadie ve). De hecho, lo mejor es que las limpiezas auditivas las hagan los profesionales.

¿Ojo! Tampoco te olvides de cortarle las uñas cuando sean demasiado largas.

4. Acógelo bien en casa

En todo momento tu perro debe sentir que su hogar es un lugar seguro, donde él puede bajar la guardia como tú.

Si vas a adoptar un perro, seguramente estará deseando disfrutar del calor de tu hogar, pero necesitará precisamente eso, que sea su hogar, que lo hagas sentir en su casa.

Por eso adoptar en una protectora es mejor alternativa que comprar. En los refugios y protectoras conocen bien a los perros que dan en adopción, su carácter e incluso sus miedos.

De hecho, en algunas como Societat Protectora d’Animals de Mataró te ofrecen un periodo de acompañamiento tras adoptar para ayudarte a convivir con tu nuevo mejor amigo.

Por su sensación de seguridad, es vital educar a nuestros perros evitando los castigos al máximo y aplicando educación en positivo. No hay nada más miedoso que un perro al que tienen acostumbrado a los gritos y a los golpes.

Tu perro se merece sentirse bien en casa y además estar a gusto. Trata de comprenderlo cuando haga algo malo, e investiga las posibles razones antes de cometer el gran error de reñirle injustamente.

Algo que también ayudará será que tenga una buena cama y no se le moleste mientras duerme, sumará mucha calidad de vida y mucha seguridad sobre su entorno.

5. Adiéstralo y vuélvelo + inteligente

Quien dice que los perros son tontos es porque nunca ha adiestrado a ninguno. Y no hablamos de los trucos en sí, sino de las repercusiones que el adiestramiento adecuado tiene en su mente.

Cuando se trata de aportar calidad de vida a un perro feliz, no hay otra cosa mejor que enseñarle a ser más activo con su entorno.

De alguna forma, un perro que ha sido adiestrado alguna vez en su vida piensa de forma distinta. Ve el entorno desde un punto de vista más activo y deja de pensarse que él no puede hacer nada por cambiarlo.

Verás que busca patrones sobre cosas en las que él puede influir y sabe que juega un papel fundamental. Por tanto, un perro que es adiestrado se convierte en un perro más feliz e inteligente.

Te recomendamos que siempre entrenes con tus perros aunque sean los trucos más sencillos (como “sienta” o “suelo”), verás que el perro empezará a ver los juegos de otra forma. Si os animáis y quieres ir más allá, prueba con los juegos de inteligencia o de olfato.

6. Recuerda “estar presente”

El mayor secreto de cómo cuidar a un perro es darle cariño. Es la mayor necesidad que tienen, como animales sociales que son.

Más importante que cualquier cuidado que le podamos dar, aquello que más calidad de vida le dará y hará a tu perro feliz, será tu atención.

En este punto estamos hablando de que debéis pasar tiempo de calidad juntos. Esto significa que le prestes atención completa durante varios periodos a lo largo del día, cosa que en la era de la distracción en la que vivimos parece más difícil de conseguir.

Pero no tiene sentido, dado que si adoptamos un cachorro lo que deberíamos hacer es disfrutar de su compañía y dejar que enriquezca nuestras vidas.

Dedícale un tiempo a vuestra relación y verás como acabas con un perro feliz que te contagiará con su felicidad.

Fotografía:Antuà Blonde